✨︎ Resumen (TL;DR):
- Nieman Lab documentó viñetas generadas por ChatGPT con firmas de caricaturistas de The New Yorker que no dibujaron esas imágenes.
- La investigación, publicada el 5 de octubre de 2026, identificó firmas de más de 15 artistas.
- Las señales C2PA y SynthID ayudan a revisar el origen de un archivo, pero no acreditan al artista ni la titularidad de sus derechos.
ChatGPT generó viñetas con firmas de caricaturistas de The New Yorker que no dibujaron esas imágenes, según una investigación de Nieman Lab publicada el 5 de octubre de 2026. El reportaje identificó firmas de más de 15 artistas. Reconocer la herramienta de IA que produjo un archivo no demuestra quién creó el dibujo.
Andrew Deck, periodista de Nieman Lab, seguía encontrando firmas de artistas cuando la investigación se publicó. Brendan Loper contó al medio que recibió preguntas sobre una imagen ajena con su firma, “BLOPER”. Una firma dentro de una viñeta no confirma por sí sola quién la dibujó.
OpenAI agradeció los avisos sobre errores y comportamientos involuntarios.

El acuerdo con Condé Nast habla de noticias
OpenAI anunció su alianza con Condé Nast el 20 de agosto de 2024. Su comunicado describió el uso de contenidos de The New Yorker y otras publicaciones en ChatGPT y en el entonces prototipo SearchGPT para facilitar el acceso a noticias y sus fuentes.
Un portavoz de The New Yorker dijo a Nieman Lab que Condé Nast nunca concedió permiso para entrenar estos modelos con sus caricaturas.
El anuncio público de la alianza habla de mostrar contenidos y enlazar artículos. No detalla una autorización para reproducir firmas de artistas en dibujos nuevos. Citar una publicación al responder una consulta y atribuir una imagen generada a uno de sus colaboradores son usos distintos.
Detectar la IA no acredita la firma
OpenAI explica que las imágenes compatibles generadas con sus herramientas incorporan Content Credentials, basadas en el estándar C2PA, y marcas de agua SynthID. Content Credentials es un mecanismo de procedencia que guarda información sobre el origen y el historial de un archivo. SynthID es una marca de agua que inserta una señal invisible en la imagen.
Según la empresa, su verificador busca esas señales para reconocer contenido asociado con sus productos. El resultado no identifica a la persona que creó la imagen ni certifica la titularidad de sus derechos.
Una firma legible dentro del dibujo y una marca técnica de procedencia cumplen funciones distintas. El nombre impreso puede sugerir una autoría, pero para confirmarla hay que contrastarlo por separado con el artista o con la publicación a la que se atribuye el dibujo.
Las señales también tienen límites al compartir archivos:
- Los metadatos pueden perderse durante una conversión o al circular por plataformas.
- Las marcas de agua pueden degradarse con modificaciones.
- La ausencia de una señal deja el resultado sin confirmar, incluso cuando el contenido pudo generarse con OpenAI.
En las viñetas con firmas, identificar la herramienta de origen ayuda a revisar la procedencia. La firma impresa requiere otra comprobación con el artista o con la publicación a la que se atribuye el dibujo. Saber de dónde salió el archivo y quién lo creó son verificaciones distintas.
