✨︎ Resumen (TL;DR):
- Dos investigaciones independientes proponen que la expansión acelerada del cosmos se debe a las matemáticas de la relatividad y la física cuántica, no a una fuerza misteriosa.
- Un equipo de matemáticos demostró que las perturbaciones en la densidad de la materia generan aceleraciones idénticas a las atribuidas a la energía oscura.
- Las próximas observaciones de telescopios como DESI y Euclid definirán si este componente cósmico es real o solo un error de cálculo histórico.
Dos nuevos estudios científicos desafían el consenso de los últimos 30 años al proponer que la energía oscura no es necesaria para explicar por qué el universo se expande cada vez más rápido. Investigadores de diversas instituciones argumentan que esta aceleración está implícita en las matemáticas de la relatividad general de Albert Einstein y en la física cuántica.
Un equipo integrado por los matemáticos Christopher Alexander, Blake Temple y Zeke Vogler publicó un estudio en la revista Proceedings of the Royal Society A. Su análisis revela que el modelo estándar cosmológico, conocido como Lambda-CDM, podría sostenerse sobre una base inestable. Al reformular las ecuaciones de Einstein-Euler, descubrieron que el espacio-tiempo uniforme de Friedmann se comporta como un “punto de silla inestable”.
Esto significa que cualquier pequeña variación en la densidad de la materia altera el modelo. Al haber zonas con menos densidad, el universo experimenta una aceleración temporal idéntica a la que la ciencia atribuye a la energía oscura, antes de regresar a su estado original.
“Lo que esto demuestra es que la aceleración de las galaxias podría haberse predicho a partir de la teoría original de la Relatividad General sin necesidad de invocar la constante cosmológica o la energía oscura en absoluto”, declaró Temple sobre esta investigación, que continúa el trabajo previo que realizó junto al fallecido Joel Smoller.

Incertidumbre cuántica a escala cósmica
Por otro lado, el físico teórico Savvas Koushiappas, de la Universidad de Brown, llegó a una conclusión similar mediante una ruta distinta en un artículo publicado en el servidor de preimpresiones arXiv. Koushiappas propone que el universo obedece a una versión gigante del principio de incertidumbre de Heisenberg, donde su tamaño y su tasa de expansión no pueden definirse al mismo tiempo con total precisión.
Al tratar el factor de escala cósmico y la tasa de expansión como operadores cuánticos, la ecuación modificada de Friedmann genera de forma natural una expansión acelerada sin recurrir a la energía oscura. Este modelo coincide con sutiles anomalías que el Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI) ya empezó a detectar en el cosmos.
El veredicto final está en los telescopios
Ambos planteamientos tienen limitaciones técnicas que la comunidad científica evalúa con cautela. El trabajo de Alexander, Temple y Vogler se basa en un modelo simplificado y simétrico que no asume presión, mientras que la propuesta cuántica de Koushiappas es un desarrollo teórico individual que aún requiere confirmación con datos reales.
La respuesta definitiva llegará pronto. Las observaciones del proyecto DESI, la misión espacial Euclid y el Observatorio Vera C. Rubin aportarán los datos necesarios para comprobar si la energía oscura es una propiedad real de la naturaleza o simplemente un error de interpretación matemática acumulado durante décadas.
