✨︎ Resumen (TL;DR):
- Modelos climáticos estiman que El Niño de 2026 alcanzará picos de temperatura marina no vistos desde 1950.
- Hay hasta un 90% de probabilidad de que el fenómeno se consolide por completo a finales de este año.
- La crisis coincide con el polémico desmantelamiento de una red científica de sensores marinos de 386 millones de dólares.
La Oficina de Meteorología de Australia advirtió que el fenómeno de El Niño, actualmente en desarrollo en el Pacífico tropical, amenaza con convertirse en uno de los más intensos de las últimas siete décadas. Cerca de la mitad de los modelos climáticos estiman que las temperaturas oceánicas alcanzarán niveles históricos no vistos desde 1950.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que las condiciones de El Niño ya están en marcha. El organismo estima un 80% de probabilidad de que el fenómeno emerja plenamente entre junio y agosto de 2026, una probabilidad que sube al 90% para el periodo de septiembre a diciembre. Asimismo, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos proyecta un 63% de probabilidad de un evento “muy fuerte” entre noviembre de este año y enero de 2027.
El modelo climático australiano ACCESS-S prevé que las temperaturas de la superficie marina en el Pacífico ecuatorial podrían elevarse más de 3 grados Celsius por encima del promedio. Este registro superaría la marca histórica anterior de 2.65 grados Celsius establecida en noviembre de 1997. El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio coincide en que este calentamiento anómalo de 3 grados igualaría o superaría los récords extremos de 1877 y 2015.

Un impacto ambiental devastador en puerta
Las consecuencias de este calentamiento masivo preocupan a la comunidad científica internacional. El Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) advirtió que este fenómeno meteorológico podría resultar catastrófico para la biodiversidad y las comunidades humanas. “Nos dirigimos a un año que podría ser catastrófico. Los impactos en la vida silvestre, los paisajes y las comunidades podrían ser inmensos”, declaró Matt Collis, director sénior de políticas de la organización. El especialista detalló que el aumento de calor y las sequías se intensificarán en Asia, Australia y África durante el segundo semestre de 2026.
El riesgo de incendios forestales ya encendió las alarmas globales. En los primeros meses de 2026 se quemaron más de 150 millones de hectáreas en todo el mundo, una cifra 50% mayor al promedio habitual de este periodo. Los investigadores advierten que un fenómeno de El Niño con esta fuerza empujará las condiciones de sequedad a niveles nunca antes presenciados en la historia reciente.
Tensión política por el desmantelamiento de sensores
La inminente crisis climática coincide con una polémica decisión en Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump inició en junio el retiro de la Iniciativa de Observatorios Oceánicos (OOI), una red científica de 386 millones de dólares que opera más de 900 sensores de profundidad en los océanos Pacífico y Atlántico. La Fundación Nacional de Ciencias ya comenzó a remover estos instrumentos en las costas de Washington, Oregón, Alaska, Carolina del Norte y Groenlandia.
Un grupo de senadores estadounidenses envió una carta exigiendo detener este desmantelamiento, argumentando que la pérdida de datos debilitará gravemente la capacidad para predecir tormentas y desastres climáticos. Los investigadores sostienen que remover estos sensores degradará drásticamente la precisión para rastrear a El Niño.
Friederike Otto, profesora de ciencias del clima en el Imperial College de Londres, recordó que el fenómeno es parte de un ciclo natural, pero advirtió que “su aparición se está produciendo ahora sobre un trasfondo de creciente calentamiento debido al cambio climático”.
