✨︎ Resumen (TL;DR):
- El proyecto británico PHOSP-COVID comparó las comunidades bacterianas de la boca y las vías respiratorias en 771 personas hospitalizadas por covid-19.
- Las muestras recogidas seis meses después del alta mostraron una mayor abundancia de bacterias productoras de ácido láctico asociada con síntomas persistentes y señales de inflamación en sangre.
- El patrón sirve como pista de investigación, no como prueba clínica: los CDC señalan que ningún análisis de laboratorio diagnostica o descarta de forma definitiva el covid persistente.
Un estudio de 771 personas hospitalizadas por covid-19 encontró diferencias en las bacterias de la boca y las vías respiratorias entre quienes presentaban los síntomas persistentes más graves. El proyecto británico PHOSP-COVID aporta una pista biológica para investigar la enfermedad, pero no demuestra una causa ni convierte ese patrón en una prueba diagnóstica.

Qué comparó el estudio
European Respiratory Journal publicó el trabajo y la Sociedad Respiratoria Europea difundió el hallazgo. El análisis pertenece al proyecto británico PHOSP-COVID.
- Participantes: 771 personas hospitalizadas por covid-19.
- Centros y periodo: 38 hospitales, entre febrero de 2020 y marzo de 2021.
- Muestras: saliva y esputo recogidos seis meses después del alta.
- Técnica: secuenciación de ADN para comparar las comunidades microbianas.
El microbioma es una comunidad de microorganismos que habita un entorno concreto del cuerpo. El Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de Estados Unidos, NHGRI, explica que estas comunidades pueden cambiar con la dieta, los medicamentos y otras exposiciones. Su composición necesita interpretarse junto con el contexto de cada persona.
La señal bacteriana no define la causa
El hallazgo incluyó una mayor abundancia de bacterias productoras de ácido láctico, asociada con síntomas persistentes y señales de inflamación en sangre.
Ese dato no permite calificar a esas bacterias como perjudiciales. El NHGRI recuerda que algunas bacterias conviven con el organismo y aportan beneficios. Atribuirles un efecto dañino requiere estudiar la función que cumplen y las condiciones en que aparecen.
Los investigadores desconocen si las diferencias bacterianas existían antes de la infección o surgieron después. Esa incertidumbre impide establecer la dirección de la relación observada: el estudio detecta una asociación, pero no determina qué ocurrió primero.
La muestra marca el alcance del resultado
Todas las personas incluidas habían pasado por un hospital. La OMS señala que cualquier persona infectada puede desarrollar covid persistente, aunque una enfermedad aguda grave aumenta el riesgo. Extrapolar este patrón a quienes tuvieron una infección leve requiere comprobarlo en esa población.
La OMS describe el covid persistente como una enfermedad que puede afectar varios sistemas. Los síntomas pueden continuar desde la infección inicial o aparecer después de la recuperación. Entre las líneas de investigación que recoge están la persistencia del virus, las alteraciones inmunitarias y los microcoágulos; el microbioma se estudia dentro de ese problema más amplio.
El microbioma no sustituye la evaluación clínica
Los CDC señalan que ninguna prueba de laboratorio permite diagnosticar o descartar de manera definitiva el covid persistente. En su guía clínica actualizada el 9 de marzo de 2026, explican que el diagnóstico puede apoyarse en la historia del paciente y la exploración física, con pruebas dirigidas cuando sean necesarias.
Encontrar un patrón en un grupo de pacientes y usarlo para evaluar a una persona son objetivos distintos. Los hallazgos de laboratorio o de imagen no deben ser la única medida del estado del paciente; la evaluación también debe considerar los síntomas y su impacto en la vida cotidiana.
Los CDC sitúan la atención actual en mejorar la función y la calidad de vida mediante el manejo de síntomas. Cualquier posible aplicación del microbioma tendría que evaluarse junto con esa revisión clínica individual.
Por ahora, el resultado funciona como una señal para seguir investigando en pacientes hospitalizados por covid-19. La decisión clínica sigue dependiendo de la historia del paciente, la exploración física, los síntomas y su impacto cotidiano, no de un patrón bacteriano aislado.
