✨︎ Resumen (TL;DR):
- NCDHHS confirmó el 9 de octubre la muerte de dos adultos de la zona central de Carolina del Norte.
- Los datos de los CDC, con corte del 6 de octubre de 2026, registraban 11 casos humanos notificados, pero son preliminares y pueden dejar fuera infecciones.
- Menos del 1% de las personas infectadas desarrolla enfermedad neuroinvasiva; no existe una vacuna autorizada para humanos.
Carolina del Norte confirmó la muerte de dos adultos de la zona central del estado por el virus del Nilo Occidental. El Departamento de Salud y Servicios Humanos estatal (NCDHHS) comunicó los fallecimientos el 9 de octubre. Al corte del 6 de octubre de 2026, los CDC registraban 11 casos humanos notificados, una cifra que no representa todas las infecciones.
Las autoridades no divulgaron los condados donde vivían los dos adultos.

Los casos notificados no cuentan todas las infecciones
El registro de vigilancia de los CDC, actualizado el 13 de octubre, advierte que sus datos son preliminares y pueden cambiar. Los departamentos sanitarios estatales y locales pueden disponer de información más reciente debido a los retrasos en la notificación.
Los casos leves tienen más probabilidades de quedar fuera de las estadísticas que los que afectan el sistema nervioso. Para que una infección entre al registro, un profesional debe sospechar la enfermedad, solicitar la prueba correspondiente y notificar el caso a las autoridades.
Una proporción calculada a partir de las muertes y los casos notificados describiría al grupo que alcanzó la vigilancia, no el riesgo de morir entre todas las personas infectadas. Para estimar ese riesgo haría falta incluir también las infecciones que nunca se diagnosticaron.
La enfermedad grave afecta más a personas mayores
La guía clínica de los CDC estima que 80% de las infecciones no produce síntomas. Cuando la enfermedad se manifiesta, puede causar fiebre, cansancio, dolor de cabeza, molestias musculares o articulares, erupción cutánea y síntomas digestivos.
Menos del 1% de las personas infectadas desarrolla enfermedad neuroinvasiva, la forma que afecta el sistema nervioso. Puede presentarse como meningitis, encefalitis o mielitis flácida aguda, con debilidad muscular y, en los cuadros más graves, parálisis o problemas respiratorios.
El riesgo aumenta con la edad y con condiciones como cáncer, diabetes, enfermedad renal o inmunosupresión. Los CDC sitúan la letalidad alrededor del 10% entre los pacientes con enfermedad neuroinvasiva. Quienes sobreviven a los cuadros neurológicos graves pueden conservar secuelas físicas o cognitivas.
El virus ya había aparecido en mosquitos y sangre
La circulación del virus en Carolina del Norte ya se había detectado meses antes. El 5 de agosto, la División de Salud Pública estatal informó que investigaba el primer caso del año en un residente de Gaston y que había identificado un donante de sangre positivo en Mecklenburg.
Durante julio, el laboratorio estatal encontró el virus en mosquitos de Cabarrus, Forsyth y Mecklenburg. El virus circula entre aves y mosquitos; estos últimos pueden transmitirlo a las personas al picarlas.
Reducir las picaduras es la prevención disponible
La autoridad estatal recomienda:
- Usar repelentes registrados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).
- Usar ropa de manga larga y pantalones.
- Vaciar recipientes con agua estancada.
- Reparar las mallas de ventanas y puertas.
Estas medidas buscan reducir tanto las picaduras como los lugares donde se reproducen los mosquitos.
No hay vacuna humana ni medicamento específico
Los CDC señalan que no existe una vacuna autorizada para humanos ni un medicamento específico con beneficio demostrado. La atención médica se concentra en aliviar los síntomas y tratar las complicaciones. Los cuadros graves pueden requerir vigilancia hospitalaria y apoyo respiratorio.
Ante la ausencia de una vacuna, los CDC basan la prevención en el control comunitario de mosquitos, la protección personal y las pruebas a donantes de sangre y órganos. El NCDHHS pide a quienes se sientan enfermos y sospechen una infección relacionada con una picadura que contacten a su proveedor de atención médica.
Con dos muertes confirmadas y una vigilancia que puede subestimar las infecciones, los 11 casos notificados no permiten calcular por sí solos el riesgo de morir entre todas las personas infectadas. Por ahora, las acciones concretas son reducir las picaduras, vaciar recipientes con agua estancada y buscar atención médica si alguien se siente enfermo y sospecha una infección relacionada con una picadura.
