La tecnología nos facilita la vida, no hay duda, pero a veces, muchas veces, no ayuda a las personas adecuadas. Como a Steven Alva Glaze, un ladrón de Kansas, Estados Unidos, quien es acusado de robar una casa y daños a la propiedad.
Claro que eso no es novedad, pero la forma en que lo hizo es muy interesante, ya que colocó un GPS en el auto de una mujer para así saber su ubicación. Una vez que la víctima se alejó de su hogar, el criminal aprovechó y llevó un camión para hacerse de joyas, dinero, monedas de colección y hasta abrigos de piel, bienes equivalentes a más de $100,000 USD (aunque la afectada dice que el valor es del doble).
Afortunadamente Alva fue capturado y enfrenta un juicio ahora. Y no sé ustedes, pero revisaré más seguido mi automóvil de ahora en adelante.