Una de las quejas que los aficionados a la telefonía tienen acerca de Nokia en México es que desde la adopción de Windows Phone, los equipos empezaron a tardarse cada vez más en aparecer en el mercado mexicano, pero esta situación empieza a corregirse.
Para finales del primer trimestre del año, dos modelos de última generación aparecerán en los anaqueles de las tiendas mexicanas. Estoy hablando de los modelos 920 y 820, un par de smartphones que han destacado por diferentes características. Ambos poseen un procesador Snapdragon 4, pueden cargarse de manera inalámbrica y tienen displays muy atractivos, como el PureView del 920 (1280 x 768) y la AMOLED (820 x 480).
Por ser teléfonos insignia, tienen todo tipo de conexiones, tanto alámbricas como inalámbricas. Además, ostentan a Windows Phone 8 como sistema operativo, así que no hay que preocuparse por quedarse rezagado.
Creo que es una muy buena decisión el empezar a empatar los mercados mundiales. De esa manera tenemos más teléfonos en competencia y quienes ganan son los consumidores.