Ya que las ediciones portátiles de Windows han padecido severas dificultades para ganar la preferencia del consumidor, Samsung prefiere esperar a que tengan mayor aceptación y hasta entonces arriesgarse con sus dispositivos móviles. Con tal argumento, el vicepresidente de mercadotecnia de consumo, Mike Abary, dice que su compañía no quiere arriesgar una inversión masiva cuando aún hace falta educar a la gente en el uso de la nueva interfaz.
“Cuando realizamos algunos estudios de cómo promocionar Windows RT, determinamos que hace falta un esfuerzo monumental para explicar las virtudes del sistema operativo y las diferencias que tiene con Android” expresó el ejecutivo de Samsung en el marco de CES 2013, y agrega que además el fabricante coreano tendría que subsidiar costos con sus tablets, pues el mercado espera que todo lo que utilice RT, se venda a bajo precio.
Samsung no descarta completamente la noción de comercializar la línea Ativ en Estados Unidos y en los países de habla hispana, pero sugiere que la ventana de lanzamiento podría aplazarse hasta un año, y en todo caso para esas fechas será Windows 8 el que tenga predominancia.