Google quiere vendernos Project Glass como el futuro; un invento que revolucionará nuestra vidas más allá de lo que hemos visto o imaginado. Y aunque muchos están de acuerdo con esa premisa, no todos los que han probado el dispositivo siguen muy convencidos.
Una prestigiosa revista de negocios de E.U. ha reunido las opiniones de varias personas que tienen en su posesión Google Glass, y la tendencia no habla muy bien del gadget.
– Produce dolor de cabeza: El sistema de proyección de luz que da hacia el ojo es molesto, además de que produce dolor de cabeza, mareos, desorientación y cuesta enfocar los elementos a tu alrededor, dicen algunos usuarios.
– La duración de la batería es malísima: Dura entre 3 y 5 horas, y para ser un accesorio de uso cotidiano, no deberíamos volverlo a recargar tan seguido.
– No se puede configurar el sistema: Aunque está inspirado en Android, el sistema operativo de Glass no puede hacer tareas simples como modificar el brillo de la pantalla.
– Problemas con el control de voz: Las personas que se encuentran a tu alrededor pueden activar funciones de forma involuntaria, además de que no reconoce palabras de forma correcta y dificulta responder correos y mensajes.
– Es difícil quitárselos: Los usuarios reportan que no es cómodo retirarlos de la cara, además de que al no ser plegables, se tienen que guardar en un espacio grande.
– La pantalla no se distingue en lugares con mucha luz.
Después de leer esto, ¿aún piensas que Google Glass seguirá siendo el futuro de los gadgets? En nuestra opinión, es sólo el comienzo de la trayectoria, y como suele pasar con toda las tecnología, necesita perfeccionarse antes de cumplir su objetivo.