✨︎ Resumen (TL;DR):
- El sector de la robótica humanoide en China experimenta una saturación acelerada por la llegada masiva de nuevos competidores.
- Los precios de venta de estos robots se desplomaron hasta un 72% entre 2023 y 2025, según reportes financieros de Unitree.
- Startups locales como GigaAI iniciaron pruebas gratuitas en hogares reales para asegurar su presencia antes de un colapso del mercado.
El sector de la robótica en China vive un crecimiento acelerado que empieza a preocupar a fundadores e inversionistas, quienes temen una destructiva guerra de precios similar a la que colapsó a decenas de marcas de autos eléctricos. Aunque la demanda comercial real sigue siendo incierta, la competencia por dominar esta tecnología está canibalizando los márgenes de ganancia.
De acuerdo con reportes de Barclays, China concentra aproximadamente el 85% de los envíos globales de robots humanoides, con más de 140 fabricantes registrados y más de 330 modelos desarrollados hasta 2025. La firma Morgan Stanley proyecta que las ventas internas se duplicarán este año, alcanzando unas 28,000 unidades comercializadas. Sin embargo, la velocidad de producción ha superado por mucho el interés de los compradores, provocando que el mismo gobierno chino advierta sobre una burbuja financiera debido a la falta de aplicaciones prácticas en el día a día.
Esta sobreoferta ya comenzó a desplomar los costos de los dispositivos de forma dramática. Unitree, uno de los competidores más conocidos del sector, reveló en los documentos de su oferta pública inicial que el precio unitario de sus robots humanoides se redujo un 72% entre 2023 y 2025.

La caída de las rentas y el experimento de GigaAI
El desplome de precios no solo afecta las ventas directas, sino también el mercado de arrendamiento. Según datos recopilados por The Beijing News, la renta diaria de un robot valuado en 100,000 yuanes pasó de costar 25,000 yuanes a inicios del año pasado a solo 2,199 yuanes a inicios de 2026. Ante este panorama, las empresas locales están buscando estrategias agresivas para posicionar sus productos a como dé lugar.
Un ejemplo claro es GigaAI, una startup respaldada por Huawei que decidió desplegar de forma gratuita 100 robots SeeLight S1 en departamentos de un distrito en Wuhan. El SeeLight S1 es un robot doméstico de propósito general que asiste en las tareas cotidianas del hogar, como preparar comida o lavar la ropa. Esta iniciativa representa la primera prueba a gran escala de este tipo en China, con la cual la firma busca recopilar datos clave de usuarios reales antes de lanzar pruebas comerciales más amplias en el tercer trimestre del año.
El costo de producción actual del SeeLight S1 ronda los 28,000 dólares, pero el objetivo de GigaAI es recortar esta cifra a menos de 14,000 dólares para el próximo año.
Un mercado con pocas aplicaciones reales
Analistas de la industria ven un preocupante paralelismo con la crisis que sacudió al sector de vehículos eléctricos en el país asiático, donde cientos de startups quebraron tras encadenar descuentos insostenibles.
“Las aplicaciones prácticas de estos robots todavía son muy limitadas”, explicó Chibo Tang, socio de la firma de capital de riesgo Gobi Partners, quien apuntó que sin una demanda real en el mercado, las empresas no podrán alcanzar la escala de producción masiva necesaria para sobrevivir.
Por su parte, Samm Sacks, especialista del laboratorio de ideas New America, advirtió sobre las dificultades financieras del modelo de negocio de estas empresas: “La economía detrás de esto es complicada: los robots humanoides siguen siendo costosos de producir, frágiles en su operación y dependientes de entornos altamente estructurados para poder funcionar”.
Con millones de dólares de capital de riesgo ingresando al sector y los precios cayendo en picada, la industria china de robots humanoides se enfrenta a una carrera contrarreloj para demostrar que sus máquinas pueden realizar tareas útiles y rentables antes de que inicie la inminente depuración del mercado.
