✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo científico refutó la teoría de finales de 2025 que aseguraba que el cosmos se estaba desacelerando.
- El nuevo estudio, coliderado por premios Nobel, demostró que las mediciones previas sobre la expansión espacial son sólidas.
- El error de la hipótesis de desaceleración radicó en un cálculo equivocado de la edad de las estrellas que explotan.
Un equipo internacional de astrofísicos confirmó que la expansión del universo continúa acelerándose, desmintiendo una polémica hipótesis que aseguraba que el cosmos había entrado en una fase de desaceleración. El hallazgo mantiene intacta la teoría vigente sobre el destino del cosmos.
El artículo, publicado el 11 de junio de 2026 en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, fue coordinado por la Universidad de Southampton en el Reino Unido. Entre los coautores destacan los premios Nobel de Física Adam Riess y Brian Schmidt, quienes originalmente descubrieron la aceleración cósmica a finales de la década de 1990.
El debate comenzó a finales de 2025, cuando investigadores de la Universidad Yonsei de Corea del Sur afirmaron que la energía oscura se estaba debilitando. De haber sido cierto, este hallazgo habría derribado casi tres décadas de avances en la astrofísica moderna.
La energía oscura es una fuerza misteriosa que impulsa al universo a separarse de forma acelerada.
Sin embargo, el nuevo análisis determinó que los datos anteriores contenían un error de cálculo metodológico. El equipo liderado por el astrónomo Phil Wiseman reevaluó la información y concluyó que el comportamiento del cosmos es exactamente el esperado.
“Las mediciones anteriores y bien aceptadas estaban, de hecho, bien, y nuestra comprensión actual sobre el destino del universo sigue siendo sólida”, explicó Wiseman. “Al demostrar que nuestras mediciones son correctas, podemos volver a intentar comprender qué es realmente la energía oscura, en lugar de preguntarnos si existe”.

El error detrás de la teoría de la desaceleración
El estudio de 2025 argumentaba que las supernovas Tipo Ia, explosiones de estrellas enanas blancas utilizadas para medir distancias cósmicas, cambiaban su brillo máximo conforme el universo envejecía, lo que supuestamente creaba una ilusión de aceleración.
La nueva investigación descubrió que el error estaba en la estimación de la edad de estas estrellas. El estudio surcoreano asumió incorrectamente que la edad de una galaxia anfitriona era idéntica a la de la estrella que explotó, omitiendo además la masa de la galaxia, una corrección estándar en la cosmología actual.
“Las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas especialmente cuidadosas”, declaró Adam Riess. “Lo que encontramos es que cuando calibramos estas supernovas, teniendo en cuenta los diferentes entornos y poblaciones de las galaxias anfitrionas, la evidencia de la aceleración cósmica sigue siendo notablemente consistente”.
Aunque este trabajo ratifica el papel de la energía oscura en la expansión, su naturaleza profunda sigue siendo uno de los mayores enigmas de la ciencia.
Para Mark Sullivan, coautor de la investigación, el debate científico resultó muy valioso: “Aunque esta idea no resultó correcta, ha abierto nuevas formas de pensar sobre cómo explotan las supernovas y cómo podemos medir la energía oscura con mayor precisión”.
